Psicoterapia familiar
“Todas las familias felices se parecen, pero las desdichadas lo son cada una a su manera”
León Tolstoi. Ana Karenina
“Todas las familias felices se parecen, pero las desdichadas lo son cada una a su manera”
León Tolstoi. Ana Karenina
La familia como una unidad con una historia propia
Cada persona pertenece a un sistema familiar y responde, lo sepa o no, ante sus reglas. Descubrir y comprender cómo funciona esta unidad puede transformar y mejorar las relaciones entre sus miembros, ofreciendo como consecuencia un mayor margen de libertad personal.
El cambio de lugar de residencia, la decisión de adoptar o acoger a un hijo/a, un cambio de trabajo o asumir mayor responsabilidad dentro del mismo, adoptar una mascota, convivir con alguno de los abuelos... pueden ser cambios muy deseados, pero a veces conllevan una carga de estrés que pueden desestabilizar la relación familiar.
Familias que tienen un hijo/a con algún tipo de deficiencia o enfermedad crónica, o que reciben el diagnóstico de una enfermedad grave o terminal de uno de los progenitores.
En algunos casos, la adolescencia viene acompañada de mucha frustración, alejamiento y confrontación con los padres, diferentes conductas disruptivas en casa y en el centro educativo, consumo de alcohol, drogas, videojuegos, descenso en las calificaciones...
Familias creadas con cónyuges que aportan hijos/as de parejas anteriores y que a su vez pueden tener hijos/as propios, que tienen el importante reto de armonizar las relaciones de todos sus componentes.
La necesidad de conciliar la vida laboral y familiar, problemas respecto a la implicación de cada uno de los progenitores en la gestión diaria, tensiones y controversias con la familia extensa en cuanto a los modelos educativos...
La pérdida de trabajo de uno de los progenitores, padecer un accidente de coche o de cualquier otra índole, el fallecimiento de un ser querido, atravesar una situación económica difícil...